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Publicado el 4 de noviembre de 2026

Harrison Ford es la estrella versátil de Hollywood

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Marina Such

Periodista especializada en series, aunque en otra vida también escribió sobre baloncesto y astronomía.

Thrillers, dramas, comedias… Harrison Ford ha hecho de todo en su larga carrera y hay tres películas que demuestran su versatilidad sin perder la esencia que lo convirtió en famoso.

Desde su debut a principios de los 70, Harrison Ford ha demostrado que puede ser bastante más que el héroe de acción de sus papeles más conocidos (Han Solo e Indiana Jones). Con él, es habitual que sus personajes tengan un sentido del humor muy sutil y siempre les aporta ese aura de hombre corriente en quien puedes confiar que le permitió revitalizar, ya en la década de los 90, a otros dos personajes ya conocidos y que habían interpretado otros actores en su momento.

Por ejemplo, en Juego de patriotas, Ford asumía por primera vez el papel de Jack Ryan, culto e inteligente analista de la CIA creado por Tom Clancy en sus novelas de espías. Por diferentes circunstancias, Ryan acaba siendo agente de campo, pero nunca le abandona su mentalidad analítica con la que intenta llegar hasta el fondo de cualquier situación complicada en la que se vea involucrado. Ford relevó al frente de la franquicia a Alec Baldwin y dio a Ryan ese componente más cerebral y sobre todo, el de que siempre intenta hacer lo correcto. En la película dirigida por Phillip Noyce, debe encontrar a un miembro del IRA que atentó contra un integrante de la Familia Real británica y que, ahora, quiere vengarse de él porque frustró el atentado. Resultó tal éxito, que el actor aún daría vida a Jack Ryan una vez más, antes de que lo sucediera brevemente Ben Affleck.

En el caso de El fugitivo, Ford se enfrentaba a un popularísimo personaje de la televisión estadounidense de los 60: el doctor Richard Kimble, inmortalizado en la pequeña pantalla por David Janssen. Aquella serie se emitió entre 1963 y 1967 y seguía los esfuerzos de Kimble por huir de la policía, que lo busca por el asesinato de su mujer. De hecho, llegan a condenarlo a muerte, pero el tren que lo lleva a prisión sufre una accidente y Kimble logra escapar. Él es inocente, el verdadero culpable es un misterioso hombre manco, así que su objetivo es doble: eludir la persecución del teniente Philip Gerard y encontrar al asesino de su esposa.

Harrison Ford, entre el héroe y el humor

Harrison Ford era el actor ideal para ser Richard Kimble por esa capacidad de convertir en héroes a hombres de lo más corrientes. En El fugitivo además, entabla una curiosa relación de respeto a distancia con su perseguidor, Philip Gerard, un papel que acabaría dándole un Oscar al mejor actor secundario a Tommy Lee Jones, y hasta una secuela para él solo. La película, dirigida por Andrew Davies, es un gran modelo de las historias de falsos culpables y uno de los mejores ejemplos de los thrillers noventeros de principios de la década antes de que llegara la moda por los asesinos en serie.

Pero es que Ford es capaz también de protagonizar comedias en las que, sin necesidad de alterar su estilo interpretativo, aporta su propio sentido del humor a la trama. En este caso además, ayudaba también cierta fama de cascarrabias que se ha ido ganando con los años, y que jugaba un papel determinante en Morning Glory, una comedia dirigida por Roger Michell, y escrita por Aline Brosh McKenna, que aspiraba a seguir los pasos de otras películas ambientadas en el mundo del periodismo televisivo.

La protagonista de la película es Becky (Rachel McAdams), una productora de televisión a la que despiden de su trabajo y tiene que recurrir a un informativo local de Nueva York que en teoría, debería de ser una tarea sencilla y tranquila. Pero Becky tiene la mala suerte de llegar cuando sus dos presentadores estrella, Colleen Peck (Diane Keaton) y Mike Pomeroy (Harrison Ford), empiezan a llevarse mal y a tener una relación muy tirante incluso cuando están en antena. La labor de Becky pasará a buscar una manera de mantener en marcha el informativo pese a la pelea entre sus dos estrellas y lo disfuncional de su entorno de trabajo.

No era la primera comedia de Ford (ni sería la última) en la que lo emparejaran con otra leyenda de Hollywood como Diane Keaton en Morning Glory, un pequeño empuje extra que de paso, terminaba de demostrar la versatilidad del actor. Harrison Ford no deja de ser nunca Harrison Ford, pero dentro de ese estilo puede ser tanto un héroe dispuesto a hacer lo correcto como alguien divertido y entregado a la comedia.

Las películas del especial de Harrison Ford de AXN Movies:

  • Lunes 2: Juego de patriotas (1992)
  • Lunes 9: El fugitivo (1993)
  • Lunes 16: Morning Glory (2010)